CRISIS MERCOSUR – El cambio al 20 de diciembre complica la participación de Paraguay y abre dudas sobre la presencia de Javier Milei.
La próxima cumbre del Mercosur, que Brasil busca realizar el 20 de diciembre en Foz de Iguazú con la intención de anunciar el acuerdo con la Unión Europea, quedó envuelta en una nueva controversia diplomática. Paraguay comunicó formalmente que no está disponible en esa fecha y pidió regresar al día original: el 2 de diciembre.
En una nota firmada por la coordinadora nacional Patricia Frutos Ruiz, el gobierno de Santiago Peña propuso mantener la reunión inicial y dejar la rúbrica del acuerdo con la UE en manos de los ministros del bloque. Una postura que coincide con la posición argentina, que desde un inicio cuestionó la modificación del calendario.
Para Brasil, la fecha del 20 no es casual: el Consejo Europeo se reunirá el 15 y 16 de diciembre para aprobar —en trámite express y por unanimidad— el pacto con el Mercosur. Por eso, Lula da Silva pretende una cumbre posterior con presencia de líderes europeos, incluida Ursula von der Leyen.
A este cruce se suman las tensiones políticas entre Lula y Javier Milei, cuyos vínculos diplomáticos siguen fríos pese a los intentos de ambas cancillerías. Desde el entorno presidencial argentino aseguran que “es muy probable que Milei no asista”, alineado con la estrategia internacional marcada por su cercanía a Donald Trump.
Milei ya anticipó ausencias importantes: confirmó que no irá a la Cumbre del G20 en Sudáfrica, donde Argentina será representada por Federico Pinedo y el canciller Pablo Quirno. La Casa Rosada, además, mantiene críticas a China y la UE por lo que considera intentos de “control político” en la agenda global.
Mientras tanto, Argentina mira con atención el triunfo de Rodrigo Paz en Bolivia y el balotaje en Chile, donde Milei espera un eventual avance de la derecha regional.

