En una extensa entrevista brindada a CNN, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, se refirió a las tensiones diplomáticas y militares que involucran a Venezuela, Estados Unidos y Colombia, y negó categóricamente que el gobierno de Nicolás Maduro sea identificado por su administración como un actor del narcotráfico, tal como afirma el gobierno estadounidense. Según Petro, el conflicto con Venezuela se encuentra atravesado por disputas geopolíticas y energéticas, más que por una lucha real contra el narcotráfico o por un interés genuino en la democracia de la región.
El mandatario colombiano sostuvo que el problema central del gobierno venezolano es la “falta de democracia y diálogo”, y aunque evitó calificar directamente a Maduro como dictador, admitió que los regímenes con déficits democráticos entran dentro de lo que se entiende como dictaduras en distintos grados. “No estoy diciendo que no sea dictador, porque las dictaduras se meten en el concepto de la falta de democracia. Unas más que otras, pero así son”, expresó.
El trasfondo petrolero
Petro vinculó las tensiones militares entre Venezuela y Estados Unidos con la disputa histórica por los recursos energéticos. Aseguró que, al igual que en otros conflictos globales, el petróleo es la pieza central del tablero. Recordó que Venezuela posee una de las mayores reservas del mundo y apuntó que la política exterior del expresidente Donald Trump estuvo enfocada en garantizar acceso al crudo venezolano.
“Yo creo que la lógica de Trump es esa misma. No está pensando en la democratización de Venezuela ni menos en el narcotráfico”, afirmó.
Desvinculación de Colombia con el Cartel de los Soles
La entrevista también abordó la reciente designación del Cartel de los Soles como organización terrorista por parte de Estados Unidos. Petro destacó que Colombia no tiene evidencia que relacione directamente a Maduro o a su gobierno con dicha estructura, e incluso cuestionó la fiabilidad de los informes que maneja la CIA, a la que acusó de operar con datos erróneos o de dudosa verificación.
“La CIA puede estar en Colombia siempre que su labor sea perseguir narcotraficantes. Si está conspirando contra la soberanía, no podrá ser nuestra juntura”, declaró.
Asimismo, negó que su gobierno tenga vínculos con disidencias de las FARC y remarcó que su objetivo es lograr una separación total entre el crimen organizado y las fuerzas de seguridad, un desafío histórico para el país.
Un escenario regional en tensión
Las declaraciones de Petro llegan en un momento en el que la región atraviesa un repunte de tensiones militares. Washington anunció recientemente nuevas sanciones, mientras que Caracas acusó a Estados Unidos de promover desestabilización interna. A su vez, sectores opositores venezolanos presionan por reactivar diálogos electorales, mientras que organizaciones humanitarias piden garantías para los próximos comicios.
Petro se posiciona como uno de los líderes latinoamericanos que busca mediar entre las partes con un enfoque diplomático, pero su postura crítica hacia Estados Unidos ha generado fricciones. No obstante, el mandatario insistió en que la región necesita una solución basada en el diálogo y que evitar un conflicto mayor debe estar por encima de cualquier disputa ideológica.
