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viernes, octubre 7, 2022

Partió Nilda Honeri: abuela moqoit y ejemplo del Tigre indígena

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Las últimas horas de 2021 nos trajo la triste noticia del fallecimiento de Nilda Honeri de la Comunidad Moqoit del Delta de Tigre, de 53 años. Una gran pérdida para sus familiares y amistades y para los Pueblos Indígenas.

Nilda nació en La Tigra (Chaco) en 1968. La cosecha de mimbre la trajo junto a su compañero Sixto Joaquín al Delta Bonaerense en 1993 y al Arroyo Caraguatá (primera sección de islas de Tigre) en 2001, donde se asentaron definitivamente.

Nos queda el recuerdo de su orgullo por ser «bien indígena», como dijo en el acto de inauguración del local de la Unión de Pueblos Originarios en el Puerto de Frutos en agosto pasado, su firmeza cuando hablaba en su idioma natal y su deseo de fortalecer la lengua para las próximas generaciones, así como los oficios tradicionales de alfarería y cestería”.

Nilda es un ejemplo del Tigre de los Pueblos Indígenas, miles de vecinos y vecinas que se identifican con sus raíces ancestrales. Y se fue de este plano con varios sueños colectivos sin cumplir: la regularización dominial de su territorio (que una inmobiliaria ofrece en venta como si no estuviese habitado), un curso de idioma moqoit para sus hijos/as, sobrinos/as y nietos/as, el financiamiento para construir un salón comunitario y herramientas para distintos proyectos productivos.

Querida por mucha gente de la Isla, tuvo una importante participación en la Escuelita Caraguatá, un sitio recuperado y reconvertido en espacio cultural y comunitario, que le dedicó estas palabras:

“Nilda dejó para siempre el arroyo. Mamá que con una sonrisa tímida, despacito en los años, se hizo conocer y querer. Nos trajo a la Escuelita los matices de su tierra Mocoví, tierra intensa como su piel, oscura y espesa como su cabello, redonda y firme como su abrazo, misteriosa y profunda como su mirada. Se acercó con su familia a la escuelita hace muchos años, y compartió su biografía con el alma llena de emoción. Despacito y con perseverancia fue una mujer presente en la cocina, en los talleres y en las reuniones. Despacito se va a los cielos y queremos agradecer todos los dones que nos hizo. Un gran abrazo para sus hijas e hijos y toda la comunidad”

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