Nicolás Bianco, el mecánico argentino con más de una década de experiencia en la Fórmula 1, y que actualmente integra el equipo Racing Bulls (anteriormente Red Bull), en una entrevista a Clarín ofreció una visión privilegiada sobre la vida en la máxima categoría, la presión de los pit stops y el fervor que despierta la llegada de Franco Colapinto.
El cordobés, que vive en Italia, explicó cómo se prepara un equipo para alcanzar la perfección en las paradas en boxes, y compartió sus reflexiones sobre la experiencia de vivir lejos de casa la mayor parte del año.
El Fenómeno Colapinto
Bianco se refirió al impacto que la presencia de Franco Colapinto ha tenido en el ambiente de la Fórmula 1, destacando la pasión de la afición nacional.
“Parece que estoy en la cancha de Boca, de River, con toda la gente gritando y cantando. Lo apoyan muchísimo a Franco… Fórmula 1 se sorprendió muchísimo por eso «, reveló sobre el ambiente en el paddock.
La defensa a Alpine
Respecto a los problemas que sufrió Colapinto en Alpine, incluida la parada de 11 segundos en el GP de Hungría, Bianco fue categórico sobre la imposibilidad de que las fallas sean intencionales, aunque reconoció que pueden ocurrir.
“No puede pasar lo que pasa. Se practica tantas veces y se prueban tantas veces los software que no puede pasar en ese momento y menos en el momento de carrera, por eso se hacen pit stop antes de la carrera, para probar que todo funcione”, puntualizó con su tonada intacta.
El técnico defendió a sus colegas ante las críticas: “Pero sí puede pasar y por eso cuando trataron mal al equipo de Alpine, yo salí enseguida a defenderlos a los mecánicos porque ellos no le van a hacer mal a un piloto, para nada. Está en riesgo tu trabajo. Acá nos conocemos todos y saben todos lo que pasa, entonces está en riesgo tu presencia, tu imagen”.
Bianco admitió haber cometido errores no tan graves: “Yo por ejemplo en mi caso erré algunos pitstops, no de esa magnitud, pero erré algunos pitstops y me sentí mal, como mecánico la pasás mal, porque obviamente está haciendo su trabajo y tu trabajo lo querés hacer bien, somos muy profesionales acá, cada uno tiene su cuotita de amor para el equipo”.
La Clave
El mecánico detalló la rigurosa preparación que se requiere para ser parte del equipo de pit stops, donde la coordinación es fundamental.
“Nosotros tratamos de acomodarnos un poco más con la cabeza. O sea, no es tanto lo físico, sino es ser siempre regular. Muy regular tenés que ser. El físico lo necesitás porque tenés que aguantar los 240 días que estás fuera de casa”, explicó.
La coordinación entre los miembros del equipo es vital para reducir milisegundos: “Lo que nosotros hacemos es trabajar mucho con la misma gente. Por ejemplo, yo que meto la goma trabajo siempre con el mismo pistolero y siempre con el mismo que saca la goma. Así nosotros tenemos siempre el mismo tiempo. Eso es lo que se necesita hacer más que todo: la coordinación es fundamental”.
Bianco subrayó que la presión se maneja a través del entrenamiento mental, incluso con el apoyo de especialistas: “Trabajamos con la gente de Fórmula Medicine. Mental economy, focus… cada uno tiene su mecanismo para tranquilizarse.” Y agregó: “Yo tengo más de 10 mil pit stops hechos. Al principio ibas en apnea; ahora lo usás como un juego, algo lindo”.
Finalmente, destacó que, más allá de la perfección técnica, la cohesión es clave: “Somos una familia. Si hay un problema, lo hablamos: hacemos la carrera y después nos arreglamos”.
