CAMBIO – Tras varios días de tensión y reuniones en la dirigencia, Newell’s Old Boys confirmó que Lucas Bernardi será el nuevo entrenador del primer equipo, en reemplazo de Cristian Fabbiani. La decisión se tomó luego de un consenso político entre las distintas áreas del club, que coincidieron en la necesidad de un cambio urgente para intentar salvar la categoría en las últimas fechas del Torneo Clausura.
Bernardi, histórico referente del club y hasta ahora técnico de la Reserva, asumirá de manera inmediata y estará al frente del equipo durante los últimos tres partidos del campeonato, donde la Lepra se juega su permanencia en Primera División. El exmediocampista aceptó el desafío pese al difícil panorama que atraviesa la institución, marcada por los malos resultados, la presión de los hinchas y un clima interno muy tenso.
El ciclo de Fabbiani llegó a su fin tras una serie de actuaciones negativas que dejaron al equipo en zona comprometida con el descenso. Si bien su llegada había generado expectativas por su energía y discurso motivador, los resultados nunca acompañaron: Newell’s no logró sostener una idea de juego sólida y acumuló derrotas que lo hundieron en la tabla.
Con el arribo de Bernardi, el objetivo principal será recuperar el ánimo del plantel y sumar los puntos necesarios para evitar una caída histórica. Su conocimiento del club y la cercanía con los juveniles son vistos como factores clave para afrontar el tramo final del torneo.
Desde la dirigencia rosarina confían en que su figura logre estabilizar el vestuario y reconectar al equipo con la gente, algo que se había deteriorado en las últimas semanas. “Lucas representa la identidad del club y creemos que puede generar una reacción inmediata”, expresó una fuente cercana a la comisión directiva.
Bernardi debutará el próximo fin de semana ante Sarmiento en el Coloso Marcelo Bielsa, en un duelo directo por la permanencia. Los otros compromisos serán ante Central Córdoba y Huracán, dos rivales que también pelean por mantenerse en la máxima categoría. La Lepra confía en que su ídolo pueda escribir otro capítulo importante en la historia rojinegra, esta vez desde el banco de suplentes y en un contexto tan exigente como decisivo.
