HISTORIA – El próximo Superclásico entre Boca y River no solo promete ser un nuevo capítulo cargado de emoción, sino que también puede tener un condimento histórico para el Millonario. Si el equipo de Núñez logra un triunfo en la Bombonera, alcanzará una marca que no consigue desde hace casi medio siglo: ganar tres veces seguidas como visitante ante su eterno rival.
La última vez que River logró una racha así fue entre 1975 y 1976, en tiempos en los que el equipo dirigido por Ángel Labruna comenzaba a recuperar su gloria. Aquella seguidilla de triunfos marcó una era dorada para el club, que rompió una larga sequía de títulos y volvió a dominar el fútbol argentino. Casi 50 años después, la historia podría repetirse si el conjunto actual logra imponer su juego en territorio ajeno.
River llega al duelo con la confianza alta tras un presente sólido en el torneo local, aunque consciente de que ganar en la Bombonera nunca es tarea sencilla. El equipo buscará mantener la línea de resultados positivos obtenidos en los últimos clásicos, donde supo mostrar carácter y contundencia en los momentos clave. En los dos últimos enfrentamientos en la cancha de Boca, el Millonario se impuso con autoridad, algo que no ocurría hacía décadas.
El primer triunfo de esta serie reciente fue en 2023, cuando el conjunto de Núñez venció por 2-0 con goles de Salomón Rondón y Enzo Díaz. Un año más tarde, en el 2024, volvió a dar el golpe al ganar 2-1, con tantos de Esequiel Barco y Miguel Borja, en un partido donde dominó gran parte del juego y se llevó una victoria muy festejada por los hinchas. De conseguir un nuevo triunfo este fin de semana, el Millonario igualaría aquella histórica seguidilla de los años setenta, algo que hasta ahora parecía imposible de repetir.
Por el lado de Boca, la presión también es grande. El Xeneize no quiere volver a caer ante su clásico rival en casa y buscará cortar la racha negativa frente a su gente. En la Bombonera, el público será clave para intentar empujar al equipo hacia una victoria que devuelva confianza en medio de una temporada irregular.
Más allá de los nombres y las tácticas, el Superclásico siempre tiene un peso emocional distinto. Los jugadores lo saben, los entrenadores lo sienten y los hinchas lo viven como una final. River tendrá la oportunidad de hacer historia y Boca, la obligación de impedirlo. La Bombonera se prepara para otra jornada cargada de tensión, color y pasión, donde el pasado y el presente se volverán a cruzar.
Si el conjunto de Núñez consigue ese ansiado tercer triunfo consecutivo en territorio xeneize, no solo igualará una marca que lleva 49 años sin repetirse, sino que también reforzará su dominio en los últimos enfrentamientos directos. La historia está servida y el fútbol argentino vuelve a poner los ojos en el clásico más importante del país.
