CAMINO A LA F1 – El piloto de Ingeniero Maschwitz inició su preparación con Van Amersfoort Racing, la escudería con la que debutará en la antesala de la Fórmula 1. Probó la butaca, realizó trabajos en simulador y se enfoca en los ensayos de diciembre en Abu Dhabi.
Nicolás Varrone, el joven piloto de Ingeniero Maschwitz que sueña con llegar a la Fórmula 1, comenzó esta semana sus trabajos con el equipo Van Amersfoort Racing, de cara a su debut oficial en la Fórmula 2, la categoría previa a la Máxima.
El bonaerense, de 24 años, llegó a la base del equipo neerlandés en Zeewolde, donde pasó la jornada completa realizando pruebas de butaca y tareas de adaptación en el simulador. La escudería, que tuvo entre sus filas a Max Verstappen en sus inicios, trabaja junto a Varrone en la puesta a punto del auto Dallara con motor Mecachrome, que utilizará en la temporada 2026.
El escobarense llega a esta nueva etapa tras competir en el Campeonato Mundial de Endurance (WEC) con un Porsche 963 del equipo Proton Competition, donde fue campeón mundial de la clase GT3 en 2023 y múltiple ganador de pruebas legendarias como Le Mans, Daytona y Sebring.
Ahora, su desafío es distinto: adaptarse al ritmo y la exigencia de los monoplazas. En el simulador de Yas Marina (Abu Dhabi), comenzó a trabajar con el trazado donde se realizarán los test oficiales de post temporada del 10 al 12 de diciembre. Allí será su primera experiencia en pista dentro de la Fórmula 2.
“Me juego mi última bala para llegar a la F1”, reconoció Varrone en diálogo reciente con la prensa. A punto de cumplir 25 años, confía en que su paso por el automovilismo de resistencia lo ayudará a destacarse por su manejo técnico y su capacidad para cuidar neumáticos, un factor clave en esta categoría.
El piloto argentino cuenta con el apoyo de su entorno más cercano y con el impulso de Sergio “Kun” Agüero, quien colabora en la búsqueda de patrocinadores. Si todo sigue según lo previsto, Nico volverá a la Argentina esta semana para descansar unos días y luego viajará nuevamente a Medio Oriente, donde comenzará oficialmente su camino en la Fórmula 2.
Con humildad, talento y perseverancia, el joven de Maschwitz sigue abriéndose paso en el mundo del automovilismo internacional y mantiene viva la ilusión de llegar algún día al gran sueño: la Fórmula 1.
