Dos hombres —uno de ellos policía del Grupo de Apoyo Departamental (GAD) de Pilar— fueron detenidos acusados del homicidio de Lucio Pinelli, instructor de tiro hallado muerto el 9 de noviembre en Luján con un disparo en la cabeza y parcialmente enterrado.
La investigación avanzó con análisis de cámaras, geolocalización y registros telefónicos que permitieron reconstruir movimientos y vehículos implicados. Con esas pruebas, la Justicia ordenó allanamientos en domicilios de Luján y en una casa del country Pilar del Este, donde apresaron a los sospechosos: un hombre de 39 años, exempleado del Centro de Monitoreo, y un agente de 47.
En la vivienda del efectivo policial, los investigadores encontraron un verdadero arsenal: 63 armas de fuego, entre ellas 27 largas, 26 pistolas, 8 revólveres y 2 mosquetones, además de más de 5.000 municiones, cargadores, celulares y patentes. Parte del armamento carecía de documentación. El policía fue desafectado inmediatamente.
La autopsia determinó que Pinelli murió por un disparo que le provocó una lesión cerebral grave. Los detenidos habrían ingresado a su domicilio para robar armas registradas a nombre de la víctima.
Ambos serán indagados este viernes por los delitos de homicidio agravado por alevosía y criminis causa, además de hurto agravado.
