La comunidad del municipio de Risaralda, en el eje cafetero colombiano, permanece consternada tras un violento crimen ocurrido este lunes 24 de noviembre en el barrio Puerto Nuevo, donde una joven de 18 años es buscada por la Policía luego de ser señalada de asesinar a su madre, Maryuri Gaspar, de 43 años, tras una fuerte discusión desencadenada por el cambio de la clave del servicio de internet en el hogar.
De acuerdo con la información divulgada por el medio local El Pereirano, el conflicto comenzó cuando Maryuri decidió modificar la contraseña del WiFi para limitar el uso del teléfono celular por parte de su hija, quien —según familiares y vecinos— pasaba largas horas conectada a internet. La adolescente, al percatarse del cambio, confrontó a su madre y abandonó la vivienda en medio de un episodio de tensión verbal.
Horas después, la joven regresó y la discusión se reanudó con mayor intensidad, hasta que tomó un cuchillo de la cocina y atacó a Maryuri, provocándole heridas mortales. El hijo menor de la víctima, un joven de 17 años, trasladó a su madre en taxi hasta el hospital Santa Mónica de Dosquebradas, donde los médicos confirmaron que llegó sin signos vitales.
La Policía activó un operativo especial para dar con el paradero de la agresora, quien huyó inmediatamente después del ataque y, según familiares, podría seguir dentro del municipio. Las autoridades trabajan en coordinación con la Fiscalía General de la Nación para recolectar pruebas y ordenar su captura.
Vecinos del barrio Puerto Nuevo señalaron que las discusiones entre madre e hija habían escalado en las últimas semanas. Algunos testimonios incluso relataron episodios previos de agresiones físicas. “Ya habían tenido problemas fuertes, pero nadie pensó que pudiera terminar así”, declararon al medio regional.
La tragedia golpeó profundamente a la familia Gaspar. Una tía de Maryuri la describió como una mujer alegre, trabajadora y sin conflictos con otras personas. Contó además que, el día del ataque, la víctima había estado pintando su casa y colocando los primeros adornos navideños.
Los investigadores analizan ahora antecedentes de convivencia conflictiva, así como el impacto que los comportamientos adictivos al celular y las redes sociales pueden tener en hogares vulnerables, donde la tensión emocional suele ser más difícil de contener.
El caso se volvió aún más impactante cuando, tras su difusión en medios nacionales, se recordó un episodio reciente y similar ocurrido en Bogotá el pasado 23 de abril. En ese hecho, una discusión entre madre e hija derivó en un ataque mortal con un martillo, tras lo cual la joven agresora se lanzó al vacío desde un edificio, perdiendo también la vida. Ambas muertes conmocionaron al barrio Molinos I y reforzaron las alarmas sobre la escalada de violencia intrafamiliar en la capital colombiana.
La Fiscalía advirtió que el caso de Risaralda se investiga con enfoque diferencial para garantizar que la víctima sea reconocida en su dignidad y que la búsqueda de la agresora se mantenga activa hasta dar con su paradero. En tanto, líderes comunitarios pidieron reforzar políticas de prevención de violencia intrafamiliar y programas de acompañamiento psicosocial a jóvenes en situación de vulnerabilidad.
