JULIA CHUÑIL– La defensora ambiental mapuche desapareció tras denunciar amenazas. Organizaciones cuestionan la inacción del Estado y alertan por el impacto social y psicológico del caso.
A un año de la desaparición de la defensora ambiental mapuche Julia Chuñil Catricura, organizaciones sociales expresaron profunda preocupación por la ausencia de avances en la investigación y la falta de respuesta estatal. Chuñil había denunciado amenazas de un empresario antes de desaparecer, y se sospecha que su cuerpo podría haber sido quemado.
El caso, silenciado por los principales medios y sin impulso judicial contundente, reaviva traumas históricos vinculados a desapariciones forzadas en Chile, particularmente durante la dictadura cívico-militar, que dejó 40.157 víctimas y más de 1.100 desaparecidos aún no hallados.
Familiares denuncian hostigamiento: allanamientos e inculpaciones dirigidas a los hijos, mientras el principal sospechoso sigue sin ser investigado. La situación escaló cuando un reportaje de Canal 13 insinuó la responsabilidad de los familiares, generando nueva revictimización.
Organizaciones mapuches y de derechos humanos insisten en que la impunidad reproduce violencia estructural y agrava la crisis de salud mental en territorios históricamente vulnerados. Afirman que la desaparición de Chuñil no es un hecho aislado, sino parte de un patrón que afecta a defensores ambientales y comunidades indígenas.
