Conjuntamente se presentó el nuevo centro comercial Rivadavia, se firmó la adjudicación del nuevo sistema de líneas comunales de colectivos, que impone cambios sustanciales y mejora la experiencia cotidiana de miles usuarios del transporte público.
Con una masiva concurrencia de público, el acto comenzó alrededor de las 19.30 horas, en un predio colmado de vecinos y visitantes que se acercaron
para ver las mejoras y compartir con las autoridades el emotivo descubrimiento de la placa que da origen al nombre de la terminal como Don Antonio Spadaccini. Tras las estrofas del Himno Nacional Argentino se realizó la bendición de las instalaciones y luego las descendientes de Don Antonio, Abigail, Vanina y Carolina, recibieron el Decreto con la imposición del nombre.
Acto seguido se llevó a cabo la firma del convenio del nuevo contrato de concesión de transporte público de pasajeros de jurisdicción municipal, con los apoderados de las distintas empresas de colectivos que recorren el distrito.
Estuvieron acompañando al intendente su esposa, la diputada Laura Russo, el presidente del Consejo Deliberante de Escobar, Pablo Ramos, secretarios y directores de distintas áreas municipales y concejales de los distintos bloques que conforman el HCD local.
En el comienzo de la ceremonia, junto a familiares de Antonio Spadaccini, el jefe comunal rindió un emotivo homenaje a este ilustre vecino, tenaz promotor del desarrollo y crecimiento de nuestro municipio, al descubrir la placa que impone su nombre a la Estación Terminal, revalorizada de manera integral para ofrecer un sistema más cómodo y seguro de ascenso y descenso del transporte público a los 28 mil usuarios que transitan a diario por este punto neurálgico del distrito.
“En el contexto de un país que paralizó la obra pública, nosotros tomamos la decisión política de realizar esta obra porque los vecinos y comerciantes no pueden paralizar sus problemas y sus necesidades. Es una obra que trasciende nuestro mandato y significa un legado para las próximas generaciones porque le cambia la cara al municipio en todo sentido: recuperamos el espacio público para modernizar los paseos comerciales, ganamos en vida urbana y social y, fundamentalmente, vamos a viajar más rápido, más cómodos y más seguros”, enfatizó Sujarchuk.
Con nuevas dársenas, un área de espera más amplia, techada y con asientos, luminarias de tecnología LED y pantallas informativas para conocer los horarios y frecuencia del servicio, la Terminal Spadaccini será el epicentro de los cambios dispuestos por la Municipalidad en las paradas de colectivos para garantizar la fluidez del tránsito en toda esa zona de Belén de Escobar.
Esas modificaciones están en sintonía con los requisitos que impuso la gestión Sujarchuk mediante la nueva licitación al servicio de 11 líneas comunales. Bajo esta regulación, las empresas deben incrementar el parque móvil en un 30%, la mitad de la flota tiene que ser cero kilómetro y la otra mitad no puede superar los cinco años de antigüedad, al menos el 10% de las unidades debe contar con rampas para personas con movilidad reducida y, en forma progresiva y experimental, un sistema que permita el traslado de bicicletas.
Al mismo tiempo, apoyado en las nuevas tecnologías, se mejora la seguridad y la experiencia cotidiana del usuario. Las unidades tienen botón antipánico y cámaras de seguridad a bordo, así como también un sistema de posicionamiento global (GPS) que permite hacer el seguimiento en tiempo real del recorrido de cada colectivo y conocer el momento exacto de arribo a la parada. Por último, las 11 líneas comunales, identificadas por el color celeste, prestan servicio durante las 24 horas con una frecuencia no mayor a los 15 minutos en los horarios pico.
El nuevo sistema comunal de transporte público y la remodelación de la Terminal Spadaccini se articulan con la renovación integral de la Plaza de la Estación y la jerarquización del centro comercial de la calle Rivadavia para convertirlo en un paseo a cielo abierto que genere mayores oportunidades de desarrollo al comercio local. En apenas cuatro meses de trabajo, se unificó la estética del paseo mediante el cambio de veredas, el retiro de marquesinas, la construcción de rampas con barandas para personas con movilidad reducida y la instalación de nuevo mobiliario urbano y más luminarias, entre otros detalles. Además, el pavimento rígido de hormigón tiene una vida útil de unos 50 años y responde a los más exigentes requerimientos para el tránsito pesado, a tal punto que las mediciones realizadas por la prestigiosa Universidad Tecnológica Nacional (UTN) La Plata arrojaron que la calzada ofrece un 30% más de resistencia que los parámetros normales”.